Este es un ejemplo de cómo enfrentar la propia vida, de asumir los retos aceptando las propias limitaciones, pero sin sucumbir a ellas, por que el Señor del Mundo, el único Juez y Dueño de nuestra vida está de nuestro lado. Como diría San Pablo: "Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?"
martes, 19 de agosto de 2008
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